Batalla de los blastocistos

Cuando una hembra antílope da a luz, ella típicamente tiene dos cervatos cada vez; estos cervatos ya han ganado una batalla de vida y muerte antes de llegar a este mundo. La investigación científica sugiere que cuando el antílope se reproduce, la hembra tiene entre 3 y 7 huevos que son fertilizados y estos se convierten en blastocitos, que es la etapa siguiente a la fertilización pero anterior a que los huevos se implanten en la muralla uterina.

Típicamente solo dos de los huevos inicialmente fertilizados son implantados en la muralla uterina para después convertirse en cervatos, porque para llegar a la muralla ellos deben pasar por una batalla hasta la muerte!. Cada huevo fertilizado empuña un arma, una especie de protuberancia en forma de lanza conocida como la punta necrótica. Al hacer carrera hacia la seguridad de la muralla uterina, los huevos fertilizados pueden enredarse entre ellos y ensartarse con sus puntas necróticas. Sólo los huevos más intrépidos pueden sobrevivir. De lo que se sabe, esta forma de batalla en el útero es única, sólo se da en los antílopes. Siempre hemos sabido que los antílopes son una criatura extraña, y este comportamiento único que describimos aquí es una prueba más!

 

Referencia: O’Gara, B. W. 1969. Unique aspects of reproduction in the female pronghorn (Antilocapra americana Ord). American Journal of Anatomy 125:217-232.

 

Descripción de Rhiannon Jakopak. Ilustración de Rachel Smiley.
Pronghorn blastocysts duking it out!
Los blastocistos de los antílopes se golpean en el útero y usan puntas necróticas agudas para destruir a la competencia.
ES